El bautizo y lo que vendrá
4, 05 de 2005-11-05 de 2005
I. Está bien. Por fin me decido a abrir mi propia bitácora y tropiezo con el primer escollo: el nombre. Bautizar una bitácora es peor que presentarse ante el cura con un nombre que no figure en el santoral. Mucho peor. Olvidaros de los tres nombres de antes (el del día del santo, el del padrino y el del padre o abuelo), hoy hay que ir preparado con una lista de… Si os cuento que cuando he dado con el definitivo, ya había probado al menos ocho.
II. Me decido, decía, porque llevo días convenciéndome a mí misma de que no es imprescindible. Y no lo es cuando no conoces ese mundo paralelo que son los blogs, pero en cuanto te introduces (o te introducen, es mi caso) estás perdido. Y puesto que ya he caído en la tentación, anuncio a los posibles lectores que este blog nace a la sombra de otros dos que con más acierto andan ya superando su infancia y camino de su madurez (Vedlos I y II).
III. Y sin cura que bendiga la ceremonia virtual (que no baptismal), doy por inaugurado lo que no sé qué será.
Hola y hurra por los comentarios, sinceramente animarte para que sigas por este camino expresando lo que sientes , con la finalidad de comunicar .
Por ser tu primer bautizo me has hecho remover a mi infancia y me ha parecido fantastico tu enfoque.
suerte y hasta pronto
Bienvenida a este trozo de la realidad al cual muchos de nosotros ya hemos sucumbido. Seguro que tú también pasarás pronto a la fase de ir por la calle pensando inevitablemente que TODO es materia de blog (vamos a crear un neologismo: "blogable").
Seguiremos en contacto. ¡Ánimo y feliz incursión!