Escritos en clase y con clase
7, 07 de 2005-11-07 de 2005
Tengo una compañera (¿estás ahí?) que tiene una doble vida profesional. Quiero decir que es docente de a pie, como tantos, y además formadora. De ella es la culpa de que yo me inicie en la práctica reflexiva de mis clases (¿es así cómo se llama?). Aunque pensándolo bien, llevo años haciéndolo sólo que no bajo esta etiqueta tan del Departament. A lo que iba. ¿Por qué Lenguablog? ¿Por qué crear una bitácora de clase? ¿Con qué finalidad? (Voy a ponerme “reflexiva”).
Os pongo en antecedentes. Desde hace ya cinco años, a final de curso los profesores del departamento de castellano y el de catalán publicamos una antología de textos escritos por los alumnos a lo largo del curso. La iniciativa es bien recibida, pero los textos pierden actualidad. El ejemplar se reparte a los alumnos en junio, momento en que piensan más en las vacaciones que en leer, y en algún caso, releer los (sus) textos. Como el presupuesto del centro es irrisorio, no se pueden editar todos los textos, así que hay que hacer una selección, que acaba premiando siempre a los de siempre.
Cuando descubrí los blogs (acabo de descubrir que la palabreja tiene padre y que es la aféresis de “weblog”), enseguida pensé que eran una herramienta para salvar estos dos inconvenientes. Y ahora veo que todo son ventajas (o casi todo, ¿habrá más intrusos?):
1. Los alumnos escriben. El blog pone a disposición de todos un espacio donde poder subir sus textos. Evidentemente, después de una revisión previa y, en algunos casos, de no pocas correcciones, pero he comprobado que la proyección pública de los textos es un buen incentivo para que ellos revisen y corrijan. No se enfadan.
2. También leen, se leen. Comparten sus textos y además comentan sus impresiones.
Sirve. De momento, ¿qué más puedo pedir?
Os pongo en antecedentes. Desde hace ya cinco años, a final de curso los profesores del departamento de castellano y el de catalán publicamos una antología de textos escritos por los alumnos a lo largo del curso. La iniciativa es bien recibida, pero los textos pierden actualidad. El ejemplar se reparte a los alumnos en junio, momento en que piensan más en las vacaciones que en leer, y en algún caso, releer los (sus) textos. Como el presupuesto del centro es irrisorio, no se pueden editar todos los textos, así que hay que hacer una selección, que acaba premiando siempre a los de siempre.
Cuando descubrí los blogs (acabo de descubrir que la palabreja tiene padre y que es la aféresis de “weblog”), enseguida pensé que eran una herramienta para salvar estos dos inconvenientes. Y ahora veo que todo son ventajas (o casi todo, ¿habrá más intrusos?):
1. Los alumnos escriben. El blog pone a disposición de todos un espacio donde poder subir sus textos. Evidentemente, después de una revisión previa y, en algunos casos, de no pocas correcciones, pero he comprobado que la proyección pública de los textos es un buen incentivo para que ellos revisen y corrijan. No se enfadan.
2. También leen, se leen. Comparten sus textos y además comentan sus impresiones.
Sirve. De momento, ¿qué más puedo pedir?
Estoy...
Bueno, bueno. Si empiezas ya a reflexionar, ¿qué me dejarás a mí para enero? De todas formas, me apunto tus (y vuestras) prácticas, que pueden servir perfectamente como ejemplo.
Intrigada estoy con el intruso. Ya me contarás de qué y cómo va la cosa.
El intruso se esfumó. He hecho indagaciones entre mis alumnos y ya se sabe, no ha sido nadie. De todas formas, el intruso dejó un mensaje muy iluso que no ha trascendido demasiado y que nos ha servido de pretexto para exponer las normas de uso del blog. Esa ha sido la manera de darle la vuelta a lo que podía ser potencialmente un boicot.
Lu... pensé que era mi hija, ya que ese es su nombre. Pero claro, si no me habla... menos me lee... y recontramenos me escribe. No me habla "a mí", porque por sus amigas es capaz de venderme para cargar la tarjeta del movil... En fin, que no era por eso que venía, sino para dar la bienvenida la mundo bloguero a Lu y decirle que aquí estamos, a pie de aula.
Petonsssssss